Última Actualización: febrero 11, 2025

¿Deudas sin pagar? ¿Qué opciones puedes encontrar?

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¿Sabías que en Chile, las deudas pueden perseguirte por años en tu historial crediticio, incluso después de haberlas pagado? Este dato revela la seriedad con la que debemos manejar nuestras finanzas personales.

En el complejo mundo financiero actual, las deudas se han convertido en una realidad cada vez más común para muchos chilenos. Desde las deudas de consumo hasta las de subsistencia, cada tipo tiene sus propias características y consecuencias.

En nuestro estudios de abogados explicaremos a fondo no solo los diferentes tipos de deudas que existen, sino también las diversas opciones disponibles para manejarlas efectivamente, desde la renegociación hasta la defensa legal. Te invitamos a descubrir las alternativas que mejor se adapten a tu situación financiera.

¿A qué entendemos por deudas?

En términos jurídicos, una deuda es una obligación que tiene una persona (deudor) de pagar dinero, bienes o servicios a otra persona o entidad (acreedor). Esta obligación nace de un acuerdo previo, ya sea por un préstamo, una compra a crédito, o cualquier otro compromiso financiero legalmente vinculante.

Cuando hablamos de deudas en el contexto legal chileno, nos referimos a aquellas obligaciones que son exigibles ante la ley y que, en caso de incumplimiento, pueden generar consecuencias jurídicas para el deudor, como embargos, demandas o inclusión en registros de morosos.

¿Deudas sin pagar? ¿Qué opciones puedes encontrar?

¿Cuáles son las opciones para salir de las deudas en Chile?

Cuando se trata de salir de las deudas en Chile sabemos que siempre existen diversos formas de pagos de las cuales podemos tener, los siguientes métodos:

Primera opción: Pago total de la deuda

Esta alternativa consiste en liquidar el monto adeudado en su totalidad, siendo la opción más directa para resolver la situación. Para ello, el deudor puede recurrir a diferentes mecanismos de financiamiento, tales como:

  • Enajenación de bienes propios para obtener liquidez
  • Solicitud de apoyo económico a familiares directos
  • Gestión de créditos bancarios para consolidación de deudas

Es fundamental destacar que, si bien esta opción permite resolver la situación de manera inmediata, se debe evitar caer en el denominado «círculo vicioso del endeudamiento», donde se contrae una nueva obligación financiera para saldar compromisos anteriores, ya que esto podría agravar la situación patrimonial del deudor.

Segunda opción: Renegociación según la ley 20.720

La Ley 20.720 ofrece una alternativa legal para manejar tus deudas a través de un proceso formal de reorganización y liquidación. Este mecanismo está disponible tanto para personas naturales como empresas, y te permite establecer nuevos términos y condiciones de pago más manejables.

Para acceder a este beneficio, el primer paso es presentar una solicitud formal ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (SIR). Este organismo supervisará todo el proceso y verificará que cumplas con los requisitos necesarios para acogerte a esta ley.

Es importante mencionar que no todos califican automáticamente para este procedimiento. La SIR evaluará tu situación financiera y el cumplimiento de ciertos criterios específicos antes de aprobar tu solicitud de reorganización de deudas.

Tercera opción: Negociación directa con acreedores

La negociación directa con acreedores representa una alternativa viable antes de recurrir a procedimientos legales formales. Este proceso implica establecer un diálogo directo con la entidad acreedora para acordar nuevas condiciones de pago que sean favorables para ambas partes.

En términos prácticos, esta negociación puede incluir:

  • Modificación de plazos de pago
  • Reestructuración de la deuda existente
  • Establecimiento de nuevas condiciones de financiamiento

Es fundamental mantener una comunicación transparente y documentada durante todo el proceso negociador. Sin embargo, es importante considerar que, si bien la extensión de plazos puede proporcionar un alivio financiero inmediato, también puede resultar en un incremento del monto total adeudado debido a los intereses adicionales.

Antes de optar por esta alternativa, es aconsejable realizar un análisis detallado de la situación financiera personal para determinar si esta opción resulta verdaderamente beneficiosa a largo plazo.

Cuarta opción: Insolvencia de persona deudora o quiebra

La declaración de insolvencia o quiebra personal se presenta como una alternativa cuando las negociaciones previas no han dado resultados favorables. Este procedimiento legal implica la liquidación ordenada de tus bienes para satisfacer, en la medida de lo posible, las deudas pendientes con tus acreedores.

Es fundamental comprender que este proceso debe ser tu última opción, ya que tiene consecuencias significativas en tu vida financiera. Para iniciar este procedimiento, es indispensable contar con la asesoría de un abogado especializado en derecho concursal, quien podrá guiarte a través de todas las etapas del proceso y explicarte detalladamente las implicaciones legales y financieras.

El procedimiento se tramita ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, donde un liquidador designado se encargará de administrar y vender tus bienes embargables para pagar a tus acreedores según el orden de preferencia establecido por la ley.

Quinta opción: Defensa en juicio ejecutivo u ordinario

Si tu situación financiera ha llegado a instancias judiciales, ya sea porque te han demandado por el no pago de tus deudas o estás enfrentando un juicio ejecutivo, es fundamental contar con asesoría legal especializada. En estos casos, la representación de un abogado experto en derecho de deudas no es solo recomendable, sino crucial para proteger tus derechos y patrimonio.

Un profesional especializado podrá analizar tu caso particular, identificar posibles irregularidades en los cobros, presentar excepciones legales cuando corresponda, y diseñar una estrategia de defensa adecuada que se ajuste a tu situación específica. Esto puede hacer la diferencia entre perder todos tus bienes o lograr una solución más favorable para tus intereses.

¿Cuál es el impacto de no pagar las deudas?

El incumplimiento en el pago de obligaciones financieras conlleva consecuencias significativas en el ámbito jurídico y crediticio. Cuando un deudor excede su capacidad de endeudamiento y se encuentra en situación de mora, no solo se expone a acciones legales por parte de sus acreedores, sino que también verá afectada su calificación en los diversos sistemas de información comercial y financiera que registran el comportamiento crediticio. A continuación, analizaremos las principales consecuencias que pueden derivarse de esta situación.

Registro en DICOM

El incumplimiento de pagos conlleva el registro automático del deudor en el Sistema de Morosidad y Protestos DICOM, una base de datos que mantiene un historial detallado del comportamiento financiero de personas naturales y jurídicas.

Es importante señalar que esta información es de acceso público para instituciones financieras y comerciales, lo cual puede afectar significativamente la capacidad del deudor para realizar operaciones económicas fundamentales.

Impacto en el historial crediticio

En caso de incumplimiento en el pago de las deudas, se generará un informe negativo que afectará significativamente tu historial crediticio. Esto significa que las entidades financieras considerarán tu perfil como de alto riesgo, lo cual dificultará sustancialmente la obtención de nuevos productos financieros, tales como préstamos, créditos u otras modalidades de financiamiento.

Es importante destacar que, aun cuando se proceda a la regularización de las deudas pendientes mediante el pago de los montos adeudados más los intereses y cargos correspondientes, la anotación negativa en tu historial crediticio permanecerá vigente por un período mínimo de 4 años, conforme a la normativa vigente.

Pérdida de bienes

En situaciones de incumplimiento prolongado, el acreedor puede iniciar acciones legales que deriven en el embargo y posterior remate judicial de los bienes del deudor. Este procedimiento, conocido como liquidación forzada. El cual permite que,mediante resolución judicial, se proceda a la enajenación de bienes muebles e inmuebles del deudor hasta satisfacer el monto total de la obligación, incluyendo intereses, costas y gastos procesales asociados.

Conclusión

Las deudas representan obligaciones financieras que requieren una gestión responsable y oportuna. En Chile, existen múltiples alternativas para manejar las deudas, desde el pago total hasta procesos más complejos como la renegociación bajo la Ley 20.720.

Sin embargo, el no pago de estas obligaciones puede tener consecuencias graves, incluyendo el registro en DICOM, un impacto negativo en el historial crediticio que puede durar años, y en casos extremos, la pérdida de bienes a través de procesos judiciales. Por ello, es fundamental buscar asesoría profesional y actuar proactivamente ante las dificultades financieras para evitar mayores complicaciones en el futuro.

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