Enfrentar problemas de deudas puede resultar abrumador, especialmente cuando los recursos económicos son limitados.
Sin embargo, existen diversas alternativas legales y estrategias prácticas que permiten resolver esta situación de manera ordenada y efectiva.
Este blog le ayudará a comprender las opciones disponibles en Chile, desde la renegociación de deudas bajo la Ley 20.720 hasta la prescripción y otros mecanismos extrajudiciales, con el objetivo de recuperar su estabilidad financiera sin agobios.
Identificar el problema actual
¿Cuando las deudas son un problema? El punto de partida para manejar obligaciones de pago sin disponibilidad económica consiste en aceptar que existe un problema financiero.
Detectar el problema a tiempo facilita implementar acciones correctas y oportunas, estos son algunos indicadores que le muestran que podría estar atravesando complicaciones con sus compromisos de pago:
- Dificultad para cumplir con los pagos: Si ha suspendido el pago de obligaciones como tarjetas de crédito, créditos de consumo o hipotecarios, esto representa una alerta importante.
- Llamadas de cobranza: Recibir comunicaciones permanentes de gestores de cobranza extrajudiciales muestra que sus obligaciones están siendo perseguidas activamente.
- Notificaciones judiciales: Si ya recibió una citación legal por un proceso de recuperación de fondos, ya se encuentra en una fase crítica del problema.

¿Cuál es la fase de la crisis actual?
Es importante comprender en qué momento de la crisis se encuentra, dado que esto definirá las medidas a implementar y la premura con que debe actuar, le presentamos las distintas fases y sus consecuencias:
- Fase temprana: En este momento, apenas ha empezado a tener complicaciones para cumplir con sus compromisos.
Quizás haya dejado de cancelar una o dos obligaciones, pero todavía no existen gestiones de recuperación intensivas contra usted, aquí, se debe replantear los términos de la obligación puede ser una alternativa factible.
- Fase intermedia: Si lleva varios meses con retrasos en sus pagos y recibe comunicaciones frecuentes de gestores extrajudiciales, en este momento, resulta importante conseguir asesoría legal para analizar alternativas como la renegociación de deudas como lo establece la Ley 20.720 en Chile.
- Fase crítica: En esta etapa, ya recibió comunicaciones legales y demandas de cobranza, aquí las medidas judiciales, como el embargo de bienes, son inminentes.
Es fundamental evitar contraer más deudas adicionales, ya que esto generalmente complica aún más la situación financiera, en su lugar, busque orientación profesional con abogados para prescripción de deuda que puedan evaluar su caso particular y proponerle las mejores estrategias y alternativas legales disponibles para resolver su situación de manera efectiva.
¿La renegociación de deudas es la mejor opción?
Renegociar las obligaciones monetarias constituye un mecanismo por el cual un deudor y sus acreedores establecen un nuevo convenio sobre las modalidades de cancelación de las obligaciones vigentes.
Este mecanismo permite conseguir condiciones más ventajosas para el deudor, como la disminución de recargos, ampliación de periodos de cancelación y, en determinados casos, incluso una rebaja del monto principal.
Es un recurso valioso para quienes están sobrecargados financieramente y no pueden satisfacer sus obligaciones económicas presentes.
La normativa 20.720, Ley de Reestructuración y Cierre de Empresas y Particulares, norma este mecanismo en Chile, esta normativa proporciona un esquema jurídico para que los obligados puedan reestructurar sus compromisos de forma organizada y equitativa, procurando siempre resguardar sus derechos y los de sus prestamistas.
¿Cuáles son los requisitos para iniciar la renegociación?
Para acceder a la renegociación de obligaciones, es preciso conocer ciertos requisitos para iniciar con la renegociación:
- Número de obligaciones: El deudor debe poseer al menos dos deudas distintas.
- Valor total: Las deudas deben totalizar más de 80 UF (Unidad de Fomento).
- Periodo de vencimiento: Al menos una de las deudas debe estar vencida por más de 90 días.
- Comunicación legal: No haber recibido notificación de juicio de cobranza ni encontrarse en un mecanismo de cierre forzoso.
¿Cuál es el proceso para iniciar con la renegociación?
El mecanismo para inciar con la renegociación de obligaciones o deudas, se puede realizar de dos formas:
- Virtual: Mediante el portal web de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, para esto, requerirá su clave única y otros documentos adicionales como el certificado de obligaciones emitido por la CMF (Comisión para el Mercado Financiero), el Boletín Comercial (DICOM), y otros documentos vinculados con tus activos y obligaciones.
- Presencial: Acudiendo a la oficina de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, aquí, un empleado podrá brindarte orientación y conducirte a través del mecanismo de replanteamiento.
Para más detalles sobre cómo llevar a cabo este proceso y qué documentos necesitas, consulta la guía de renegociación de deudas.
¿Qué es el procedimiento de quiebra?
El proceso de insolvencia o quiebra de empresas en Chile, representa una alternativa legal para personas que se encuentran imposibilitadas de cumplir con el pago de deudas.
Esta vía, establecida en la Ley 20.720, consiste en la venta de los bienes del deudor para pagar a los acreedores, es fundamental evaluar esta decisión con el apoyo de un experto, dado su impacto considerable en la situación patrimonial.
Declaración de insolvencia personal
Este mecanismo permite a las personas realizar la liquidación de su patrimonio bajo control judicial.
Puede proporcionar un importante respiro al cancelar las obligaciones pendientes y posibilitar un reinicio en el ámbito económico.
¿Cuáles son sus ventajas y desventajas?
Este proceso puede suspender las gestiones de demandas de créditos, incluyendo retenciones judiciales y procedimientos legales, también establece un sistema legal para repartir los activos de manera justa entre quienes tienen créditos pendientes.
La principal desventaja es que este proceso conlleva la venta de gran parte del patrimonio del deudor.
Prescripción de deudas u obligaciones
La caducidad de obligaciones es un instrumento jurídico que extingue la posibilidad de cobrar una deuda tras transcurrir un tiempo determinado, en Chile, estos períodos difieren según la naturaleza del adeudo:
- Pagarés: Prescriben en un año desde que se hizo exigible el pago.
- Créditos con garantía hipotecaria: Caducan a los tres años del incumplimiento.
- Obligaciones generales: Caducan en cinco años cuando no existe un término particular establecido legalmente.
Para invocar la caducidad, se requiere que el deudor, con asistencia de un abogado presente una petición judicial para que se reconozca la caducidad y, por ende, la imposibilidad de cobro del crédito.
Alternativas extrajudiciales
Las alternativas extrajudiciales son opciones que no requieren intervención directa de los juzgados y pueden ofrecer soluciones sin la rigidez de un trámite judicial.
- Negociaciones directas con los acreedores: Dialogar directamente con los prestamistas para cambiar las condiciones de cancelación puede resultar eficaz.
Esto podría abarcar la disminución de tasas, la ampliación del período de cancelación, o incluso la rebaja del monto total pendiente. Otra posibilidad es la refinanciación de un préstamo o el cambio de entidad financiera. Si mantienes tus pagos al día, puedes considerar trasladarte a otra institución que te brinde mejores términos, como una tasa menor y más favorable.
- Reestructuración de obligaciones: Si bien no siempre es aconsejable, la reestructuración puede ser beneficiosa en circunstancias particulares, este procedimiento supone alterar las condiciones iniciales del préstamo, lo que típicamente produce cuotas mensuales reducidas pero durante un tiempo mayor, un incremento del capital adeudado (usualmente al doble) y tasas de interés superiores.
Asistencia financiera y apoyo gubernamentales y privados
Existen varias formas de asistencia financiera y orientación tanto estatales como privadas que pueden colaborar con las personas con deudas a mejorar su problema de sobreendeudamiento:
- SERNAC: El Servicio Nacional del Consumidor brinda orientación y formación en materia económica para colaborar con los usuarios a tomar decisiones fundamentadas y administrar mejor su economía.
- Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento: Esta entidad facilita orientación e instrumentos para la renegociación de obligaciones y otros trámites de insolvencia.
- CMF (Comisión para el Mercado Financiero): La CMF también es una entidad que desarrolla una función formativa, facilitando materiales y programas sobre formación económica para colaborar con los usuarios a comprender mejor sus derechos y responsabilidades financieras.
¿Cuáles son los problemas de no cumplir con el pago de las deudas?
Cuando una persona tiene deudas sin pagar y decide no cumplir con sus compromisos de pago, enfrenta consecuencias graves tanto en el aspecto legal como en el económico.
Al incumplir con los pagos acordados, el deudor entra automáticamente en situación de incumplimiento, lo que habilita a los acreedores a poner en marcha diversos mecanismos para recuperar los fondos pendientes.
Las principales fases y efectos del incumplimiento de pagos son:
- Cobranza Extrajudicial: En una primera instancia, quienes prestaron el dinero pueden recurrir a métodos de cobranza extrajudicial, estas acciones comprenden contactos telefónicos, mensajes por correo y visitas al domicilio realizadas por agencias especializadas en recuperación de deudas.
La Ley de protección al consumidor establece límites precisos para estas agencias, prohibiendoles efectuar más de dos llamadas por semana.
- Cobranza Judicial: Cuando la cobranza extrajudicial no tiene éxito, los acreedores pueden iniciar la cobranza judicial, si quieres conocer cómo saber si tienes una demanda por cobranza judicial, este proceso comienza con una citación oficial en la que un funcionario judicial entrega personalmente la documentación legal al deudor, otorgándole una última oportunidad para pagar la deuda completa de inmediato (solicitud de pago).
Desde ese momento, el deudor dispone de un plazo de ocho días para presentar su defensa legal.
- Embargo de bienes: En caso de no llegar a un acuerdo durante el proceso judicial, la autoridad judicial puede decretar la retención de activos del deudor, esto significa que las propiedades y bienes pueden ser incautados y posteriormente liquidados para cubrir el monto pendiente.
El embargo de activos por incumplimiento representa una de las medidas más drásticas y puede comprometer seriamente tanto la situación económica como el bienestar personal del afectado.
¿Cuáles son las estrategias para superar el sobreendeudamiento y tener estabilidad financiera?
A continuación se detallan algunas estrategias prácticas que puede implementar para superar el sobreendeudamiento y tener estabilidad financiera:
Buscar asesoría profesional
Solicitar asesoría legal especializada resulta imprescindible al enfrentar una situación de sobreendeudamiento sin recursos disponibles para cumplir con el pago de deudas, obligaciones financieras.
Los abogados especializados en derecho civil podrán brindarle orientación respecto a las estrategias jurídicas más apropiadas, incluyendo la renegociación de obligaciones, la aplicación de la prescripción de deudas o el inicio de un proceso concursal.
Evite repactar sin asesoría legal profesional, aunque la repactación de deudas puede parecer una solución rápida, a menudo implica condiciones más desfavorables y plazos más extensos.
Gestión y control de sus deudas
Administrar correctamente sus deudas es fundamental para prevenir crisis económicas, es importante que sepa cómo ordenar sus deudas:
1. Elaborar un presupuesto mensual
Un presupuesto pormenorizado le permitirá obtener una perspectiva precisa de sus ingresos y egresos.
Identifique todas sus fuentes de ingresos y registre todos sus gastos, estableciendo una distinción entre los gastos indispensables y los prescindibles.
2. Establecer prioridades en las obligaciones
Clasifique sus obligaciones según orden de prioridad, concentre sus esfuerzos inicialmente en cancelar aquellas que generen intereses más elevados o que puedan acarrear consecuencias legales más severas en caso de incumplimiento, tales como los créditos con garantía hipotecaria.
3. Disminuir egresos
Analice su presupuesto para identificar áreas susceptibles de reducción de gastos, esto podría comprender la eliminación de suscripciones innecesarias, la reducción de gastos en actividades recreativas o la búsqueda de alternativas más económicas para productos y servicios.
4. Incrementar ingresos
Evalúe alternativas para incrementar sus ingresos, tales como empleos complementarios, comercialización de bienes prescindibles o aprovechamiento de capacidades profesionales para trabajos independientes.
5. Contraer deudas únicamente para activos permanentes o proyectos rentables
Verifique que cualquier compromiso financiero que adquiera esté destinado a algo con valor perdurable o que constituya una oportunidad de crecimiento, como formación profesional, propiedad inmobiliaria o emprendimiento.
No se comprometa financieramente para gastos superfluos o temporales, como viajes recreativos o eventos sociales.
6. Dedique tiempo a la formación en manejo del dinero
Dedique tiempo a capacitarse en finanzas personales, existen múltiples materiales digitales, programas educativos y seminarios que pueden fortalecer sus competencias en administración económica.
Conclusión
Enfrentar problemas de deudas sin recursos disponibles puede parecer abrumador, pero existen múltiples alternativas legales y prácticas para superar esta situación.
Desde identificar tempranamente el problema hasta explorar opciones como la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, la prescripción de deudas o negociaciones extrajudiciales, cada persona puede encontrar un camino viable según su circunstancia particular.
Lo fundamental es actuar con información, buscar asesoría profesional especializada y desarrollar hábitos de gestión financiera responsable que permitan no solo resolver las obligaciones actuales, sino también prevenir futuras crisis económicas y construir una estabilidad financiera duradera.